Cristal

Cristal

Te dije que te abrigaras”, dijo Yu, con la mirada perdida en el cielo.

El
niño quiso responderle, pero no le salió la voz. Respiró hondo un par de veces, intentando dejar de temblar. Proa distraerse, observando los copos de nieve, mientras recuperaba el aliento.

-¿Cómo volveré a casa? – dijo, con un hilo de voz.

“Sigu
e montaña abajo, como si te dejaras caer. Cuando llegues al arroyo, síguelo y te llevará directo a casa”.

-Me v
oy a resfriar – replicó el niño.

“Ya te lo a
dvertí, pequeño”, dijo Yu. “Pero ya sabes lo que debes hacer si eso ocurre, ¿verdad?”

-Sopa de jengibre para estimular el Yang, y regaliz para tonificar el Qi - recitó, como de memoria.

“Muy b
ien, pequeño”, lo felicitó ella.

P
asaron unos minutos en que sólo se oía el viento helado. El niño siguió concentrado en los copos de nieve.

Pequeño, todo lo que has aprendido, recuérdalo bien. No lo olvides nunca”.

El
niño asintió.

“Pero aún te queda mucho por aprender. Así que deberás viajar. Conocerás grandes médicos, y aprenderás algo diferente de cada uno.

El n
o volvió a asentir.

“Y de
spués, todos esos conocimientos que tengas, deberás usarlos bien. Gente rica te pedirá ayuda. Te ofrecerán dinero. Pero no te dejes llevar más que por lo que creas correcto. Ayuda a quien más te necesite, no a quien más que ofrezca.”.

El
niño asintió de nuevo, frunciendo el ceño. ¿A qué venía aquella charla?

-Yu
, ¿qué te pasa?

“De
bemos despedirnos, pequeño. Debo hacer un viaje muy largo”.

El
niño se levantó, y la miró a los ojos.

-¿Por
qué? ¿A dónde vas? preguntó, preocupado. Algo en su interior le decía que no iba a volver a verla.

“T
ienes que irte, tu madre estará preocupada”. Ella volvió la cabeza, cansada.

-
Pero, Yu...

“¡Vete!”,
ordenó, de pronto, y lo miró de tal forma que hizo que el niño sintiera, por primera vez desde que la conocía, miedo.

Así que e
mpezó a retroceder, poco a poco, con un nudo en la garganta. Ella se incorporó, despacio.

“Pero,
¿te vas a marchar sin un abrazo, pequeño?”, ahora sus ojos no mostraban otra cosa que una infinita ternura.

Entonces
el niño saltó a su cuello, estallando en lágrimas. Podía pasarse horas abrazándola, sin sentir miedo alguno. Deseaba que aquel momento no acabase nunca, pero Yu se separó, poco a poco, recordándole que debía marcharse.

-T
e voy a echar de menos, Yu – dijo el niño, con el rostro empapado en lágrimas.

Se
fue alejando, muy despacio, sin dejar de mirar atrás, para convencerse de que había sido real, y no un sueño. Empezó a correr, sintiendo que, sino lo hacía tendría la tentación de regresar, y cada paso que daba sentía que dejaba atrás los momentos más maravillosos de su vida. Las lágrimas apenas le dejaban ver dónde pisaba, pero siguió corriendo, adentrándose en el bosque que lo separaría de Yu para siempre.

“Adi
ós, pequeño”.


Este fragmento pertenece a una novela, llamada Cristal.



Photo by Aichen Niu. =) (Xie-xie!)

# Posté le samedi 05 décembre 2009 13:28

Modifié le dimanche 06 décembre 2009 07:45

=)

=)
Dean que eras el paciente que más tiempo había estado en la planta. Que todas las enfermeras te conocían. Que todas te tenían un cariño especial.

Mejoraste, y todos teníamos esperanzas. Luego recste, y mirábamos con miedo cómo te subían a UVI.

¿Qué te pasó? Tu historia era tan larga, y la información de los neurocirujanos era tan ilegible y desordenada, tan llena de resonancias magnéticas, que fui incapaz de encontrar la causa. Pero eras joven, atractivo, y tenías toda la vida por delante. ¿Q te hizo estar así?

Te volvieron a bajar a la planta, con aquella bacteria. Ya ninguna de nosotras te tocaba sin guantes. Todas nos poníamos esa bata verde cuando íbamos a verte. Apenas responas. Un ligero apretón en la mano. Los ojos abiertos como platos, con expresión de terror, cada vez que empezabas a toser, echando flemas sin parar por la traqueotoa, y cada vez que teníamos que aspirártelas porque no podías expulsarlas.

A veces apenas nos dábamos cuenta, pero tú siempre estabas alerta. Entendías todo lo que te rodeaba. Te comunicabas con nosotros, aunque nosotros no lo supiéramos. Gestos sutiles, como apretarnos la mano si te sentías bien, o no hacerlo si estabas incómodo. El médico siempre decía que te estimulásemos. Que te repitiéramos una y otra vez que levantases la mano, que cerrases la boca, que estirases la pierna. Entonces te habbamos, te poníamos música, te paseábamos en tu enorme silla de ruedas, te enseñábamos fotos de tu sobrinito.

Un d
ía, el médico te dio en la pierna para que despertaras, y te llevaste la mano al lugar donde te dolía. Más tarde, te vimos darte crema tú solo. Estábamos impresionados. Al día siguiente te cerraron la traqueotomía, porque ya respirabas bien solo. Cada día respondías más. Intentabas hablar. Cerrabas la boca. Sonreías. Te tirabas de la perilla,ndote cuenta de tu nuevo look. Agitabas las maracas que te traía tu madre.

C
ada paso que avanzas, es un día feliz para nosotras. Quizá no vuelvas a ser el de antes, pero cada día que pasa, tu familia, tus amigos, están contigo, no te abandonan un segundo, cuidan que todo es bien, llenos de esperanza, alegrándose con cada nueva respuesta.

A
hora me he marchado. Las prácticas se acabaron, y vuelvo a clase. Pero no dudes que iré a verte pronto.





Para Jaime.

# Posté le samedi 28 novembre 2009 10:56

Frog Prince

Frog Prince



Al final, la rana
resultó no ser un príncipe,
sino sólo un rana...





...¡Asíque me la quedé como mascota! =)














Este artículo no tiene ningún doble sentido, ni está dirigida a nadie... simplemente, se me ocurrió porque me encontré esta mañana una rana en el jardín. =)
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le samedi 28 novembre 2009 09:13

Marian & Vicente...

Marian & Vicente...










...HAPPY BIRTHDAY!!!!!






To my favourite twins!! =)




[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le dimanche 08 novembre 2009 15:48